Todo partió con la amiga que llamó y se puso a tildar de grandes o chicos los penes de sus acompañantes. Un valiente auditor llamó y contó su historia (aunque el llamado se cortó).
Dijo que cuando tenía 16 años una lolita dos años mayor, cuando se encontró cara a cara con su arma, le dijo “lo tienes chico” y nada de quedado él le dijo “eres tú, no yo”.
¿Buena salida?
Karol dijo que no le ha pasado, pero que cree sus pololas lo piensan, jajaja.