Una nueva ola de ciberataques está afectando a supermercados de distintos países europeos. Los intrusos han logrado acceder a distancia a los sistemas que controlan la refrigeración y elevar la temperatura de congeladores y cámaras frigoríficas, en algunos casos hasta los 50 °C. El resultado: toneladas de alimentos echados a perder y pérdidas millonarias para los comercios.
Los incidentes se suman a un ataque similar registrado en Francia en octubre y encendieron las alertas de las autoridades. La Comisión Europea convocó reuniones con Europol y representantes de los países afectados para coordinar una respuesta. Por ahora, no se ha identificado a los responsables ni se ha confirmado si todos los ataques están conectados.
¿Qué se hace en estos casos?