La novela corta “Donde el agua trabaja”, del escritor peruano David Silva Rojas, quedó en el centro de la controversia luego de que un análisis del diario español El País, realizado con el detector Pangram, estimara un 99% de probabilidad de que el texto hubiera sido generado con inteligencia artificial. La obra ganó el Premio Internacional de Novela Breve Almadía Ventosa-Arrufat, que incluía 20 mil euros, entre más de 2.200 manuscritos.
El caso generó cuestionamientos porque las bases del certamen prohibían expresamente el uso de IA en la escritura. La editorial anunció una revisión del texto y suspendió la presentación y la gira previstas en España. Sin embargo, el resultado de un detector no constituye por sí solo una prueba definitiva, y el autor no se había referido públicamente a la polémica al momento de la publicación.