Un regalo de “amigo secreto” terminó costándole el trabajo a un funcionario del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), luego de que le entregara un juguete sexual con forma de pene a una compañera durante una celebración de fin de año. El hecho ocurrió en diciembre de 2020, frente a otros trabajadores, y derivó en una investigación interna que terminó con su despido en septiembre de 2024.
Aunque inicialmente un tribunal laboral consideró que se trataba de una broma de mal gusto y ordenó pagarle una indemnización, la Corte de Apelaciones de Santiago revocó esa decisión y declaró justificado el despido. El tribunal determinó que entregar un objeto de connotación sexual sin consentimiento vulnera la dignidad en el entorno laboral, incluso si ocurre durante una actividad recreativa y no se acredita un daño psicológico o físico. Ojito los desubicados en la oficina…