Ladridos, destrozos, intentos de escapar o hacer sus necesidades dentro de la casa no siempre son sinónimo de desobediencia. Cuando aparecen principalmente durante la ausencia de su dueño, podrían ser señales de ansiedad por separación, un problema de comportamiento asociado a la angustia que algunos perros experimentan al quedarse solos.
Los signos también pueden aparecer incluso antes de que la persona salga, cuando el animal reconoce las señales que anticipan la partida. Inquietud, caminar constantemente, jadeo, salivación y cambios de conducta son otras señales a observar, aunque es importante diferenciarlas de situaciones como aburrimiento o falta de entrenamiento.