En una granja de Alemania, el pastor Michael Stücke creó Rainbow Wool, un proyecto que rescata carneros que muestran una preferencia persistente por otros machos y que, al no ser considerados útiles para la reproducción, podrían terminar en el matadero. El rebaño busca darles una segunda oportunidad mientras convierte su historia en una forma de visibilizar la diversidad.
Pero la historia no termina en el pastoreo: su lana es utilizada para fabricar prendas y accesorios, cuyos beneficios se destinan a organizaciones LGBTQ+. Incluso llegó a Nueva York, donde el diseñador Michael Schmidt creó una colección con lana proveniente del rebaño. Eso sí, especialistas advierten que hablar de “homosexualidad” animal debe hacerse con cuidado, ya que se observa conducta y preferencia sexual, no una identidad definida como en los humanos.