Una expareja de Osorno terminó en tribunales para decidir qué pasaría con el gato que habían adoptado durante su relación. Inicialmente, se había establecido que el animal pasaría un mes con cada uno, pero la Corte de Apelaciones de Valdivia revocó esa decisión.
El tribunal consideró que los animales son seres vivos sintientes y que la alta tensión entre ambos podía afectar el bienestar del felino. Finalmente, rechazó la custodia compartida y determinó que el gato permanecerá con la mujer, quien figura como responsable en el Registro Nacional de Mascotas.