Un edificio residencial de São José, Brasil, aprobó una nueva normativa para combatir los ruidos molestos durante la noche, incluyendo aquellos provocados por las relaciones íntimas entre vecinos. La medida contempla advertencias y multas para quienes superen los niveles de ruido permitidos y afecten la convivencia en la comunidad.
Especialistas aclararon que el reglamento no prohíbe las relaciones sexuales dentro de las viviendas, ya que eso vulneraría la privacidad de los residentes. Lo que sí puede hacer un condominio es sancionar los ruidos excesivos, tal como ocurre con fiestas, música a alto volumen u otras actividades que alteren el descanso de los vecinos. O sea, nada de gritar tanto…
Y ustedes, ¿harían caso a esta normativa?