En el partido que nadie quiere jugar, y que por muchos instantes pareció una pichanga, Inglaterra quisó más que Francia el tercer lugar y se lo quedó en una lluvia de goles: el primer tiempo terminó 4-0 a favor de los británicos con goles de Rice, Konsa y Saka.
Pero los franchutes son orgullosos, y con dos goles del dictador Mbappé y uno de Barcolá se llegaron a poner 4-3 en el marcador, pero todo intento fue liquidado por un penal convertido por el goleador de la noche, Bukayo Saka. De todas formas, al minuto 96 apareció el mosquito Dembelé para adornar el marcador, y Jude Bellingham en el 97 para volver a liquidar el partido. ¡DE LOCOS!
Partido entretenido para el casual, pero a veces poco serio… ¿Se debería seguir jugando este partido?