El sistema frontal que afecta a la Región de Coquimbo no solo ha impulsado las compras de emergencia, sino también una tradicional costumbre invernal. En La Serena y Coquimbo, el aumento de la demanda provocó el agotamiento de productos como nylon, sacos de arena y masas para sopaipillas, a pocas horas del inicio de las lluvias.
Mientras muchos vecinos se preparan para proteger sus viviendas ante las precipitaciones, otros aprovechan de abastecerse para disfrutar de una tarde lluviosa con sopaipillas recién hechas. El comercio local reportó un fuerte incremento en las ventas de artículos de prevención y alimentos típicos de invierno, reflejando el particular “lado B” del temporal.