Un estudio asegura que después de los 30 años aumenta la probabilidad de quedarse dormido antes de terminar una película. Según los especialistas, el estrés, las largas jornadas de trabajo, las responsabilidades diarias y la falta de sueño acumulada hacen que el cuerpo entre en un estado de relajación frente al televisor, favoreciendo la somnolencia.
La investigación también mostró que muchas personas se sienten identificadas con esta situación, especialmente cuando ven películas largas o series con capítulos extensos durante la noche. Al parecer, para más de alguno el verdadero final de la película… es despertar cuando ya están apareciendo los créditos.