Chile registró una disminución del 21% en la mortalidad atribuible al consumo de alcohol desde el año 2000, según un informe de la International Alliance for Responsible Drinking (IARD) elaborado con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). El reporte también destaca una tendencia positiva en otros indicadores relacionados con el consumo nocivo de bebidas alcohólicas durante la última década.
Entre 2010 y 2019, el consumo de alcohol per cápita en mayores de 15 años cayó un 13,3%, mientras que la morbilidad asociada al alcohol disminuyó un 14,7%. Además, la prevalencia del consumo episódico excesivo se redujo en 0,8%, reflejando una mejora sostenida en los hábitos de consumo. Al parecer, las cifras muestran que cada vez estamos tomando menos alcohol… ¿Estamos más sanos? ¿O peor? ¿O simplemente crecimos?