Los resultados de la Encuesta de Salud Menstrual 2025 dejaron en evidencia las complejas brechas que enfrentan mujeres y personas menstruantes en Chile, revelando el severo impacto que generan los síntomas agudos y la falta de insumos de gestión básica en establecimientos educacionales y entornos laborales. El informe detalla cómo el dolor y la precariedad en el acceso a productos higiénicos merman el rendimiento y la asistencia diaria, transformándose en una barrera invisible pero constante de desigualdad, segurando que el 63% deja de hacer sus actividades diarias por estos dolores.
En paralelo a este diagnóstico social, el debate político se encuentra entrampado. El proyecto de ley que busca otorgar un permiso laboral para quienes sufren de menstruación dolorosa o dismenorrea, una iniciativa clave para abordar esta problemática desde el ámbito de la salud y el derecho laboral, continúa congelado y sin registrar avances significativos en su tramitación dentro del Congreso Nacional, postergando una solución legislativa para miles de trabajadoras.
Mujeres: ¿qué opinan de estos datos?