El volcán Villarrica registró un nuevo aumento en su actividad con explosiones nocturnas visibles desde su cráter, generando columnas de gases de hasta 460 metros de altura. El Observatorio Volcanológico de Los Andes del Sur asoció este fenómeno al ascenso del lago de lava hacia la superficie. Los sensores acústicos y cámaras de vigilancia detectaron una mayor sismicidad de largo periodo dentro del macizo.
A pesar del incremento en la dinámica de fluidos, la señal sísmica general no presenta variaciones drásticas en su tamaño. Por esta razón, el Servicio Nacional de Prevención de Riesgos y Desastres decidió mantener la zona bajo Alerta Verde. Sin embargo, los organismos técnicos advirtieron que al ser un sistema de conducto abierto no se descartan explosiones súbitas.