En Dinamarca, algunos bancos privados de esperma están generando debate por incluir criterios relacionados con el coeficiente intelectual al momento de aceptar donantes. Según distintas políticas internas de estas clínicas, hombres con puntuaciones de IQ inferiores a 85 podrían quedar fuera de los procesos de selección, junto con otros factores como historial médico, nivel educativo y características personales.
Aunque no se trata de una ley nacional ni de una exigencia estatal, la práctica volvió a encender la discusión sobre los límites éticos de la selección genética y quién define qué rasgos son considerados “deseables”. Especialistas recuerdan que este tipo de decisiones mezclan ciencia, percepción social y debates éticos que siguen siendo altamente controversiales…
¿Qué opininan ustedes? Igual uno quiere lo mejor para su retoño…