El exceso de pantallas y la falta de actividad física estarían afectando directamente la forma en que niños y adolescentes se mueven. Especialistas y profesores de educación física advierten que cada vez más chicos presentan problemas de coordinación, torpeza al correr o saltar y dificultades motoras asociadas al sedentarismo y al reemplazo del juego físico por celulares, tablets y videojuegos.
Expertos incluso hablan de “analfabetismo motriz”, un fenómeno donde el cerebro pierde práctica en movimientos básicos por la falta de actividad y juego libre. Además, aseguran que el encierro durante la pandemia y el miedo de muchos padres a dejar jugar a sus hijos también profundizaron el problema, generando una generación menos activa y más dependiente de estímulos digitales.