Singapur volvió a abrir el debate mundial sobre disciplina escolar tras anunciar que aplicará castigos físicos a estudiantes involucrados en casos graves de bullying. La medida permitirá que alumnos varones mayores de 9 años reciban hasta tres golpes con vara dentro de los colegios, aunque solo como “último recurso” cuando otras sanciones no hayan funcionado.
Las autoridades sostienen que la medida busca reducir el acoso escolar y que estará regulada bajo estrictos protocolos, incluyendo autorización de directores y supervisión durante el castigo. La decisión, sin embargo, generó polémica internacional y reactivó la discusión sobre los límites de los castigos físicos dentro de la educación.
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