La búsqueda de un supuesto tesoro escondido en Isla Robinson Crusoe volvió a tomar fuerza tras un reciente fallo de la Corte Suprema de Chile, que reactivó el histórico proyecto liderado por el explorador Bernard Keiser. La resolución no autoriza excavaciones inmediatas, pero sí ordena que las restricciones impuestas por autoridades ambientales sean debidamente justificadas, abriendo nuevamente la puerta a continuar con la investigación.
La leyenda indica que en el archipiélago de Juan Fernández podría estar enterrado un tesoro compuesto por oro, joyas y piedras preciosas, cuyo valor alcanzaría miles de millones de dólares. Sin embargo, el proyecto ha estado marcado por controversias, principalmente por el posible impacto ambiental en una zona que es parque nacional y reserva de la biósfera. Autoridades locales han insistido en que cualquier intervención debe priorizar la protección del ecosistema, recordando que, más allá del botín, el verdadero valor del lugar está en su riqueza natural.