Un concejal de San Felipe pasó de denunciar un secuestro a reconocer que toda la historia tenía otro guion. Se trata de Ronald Olivares, quien inicialmente afirmó haber sido raptado durante un viaje a Viña del Mar, pero posteriormente cambió su versión ante Carabineros: en realidad había salido a comprar drogas y terminó en un “ruco”, donde permaneció consumiendo alcohol y sustancias ilícitas.
Según su declaración, el concejal se encontró con un grupo de personas que lo llevaron hasta el lugar, donde incluso entregó dinero correspondiente a viáticos para capacitación de concejales para adquirir drogas. Más tarde reconoció que no hubo secuestro y que modificó su relato para justificar su ausencia y evitar problemas personales y laborales. A raíz de estos antecedentes, la municipalidad anunció la presentación de una querella para que el caso sea revisado por la justicia.