En Argentina venden carne de burro ante la crísis económica
18 de Abril de 2026 Francisco González
Pero, ¿no eran ellos los principales productores de carne? Una escena que hace unos años habría sonado a broma de sobremesa hoy se instala en carnicerías del sur de Argentina: la carne de burro comienza a aparecer como alternativa frente al aumento sostenido del precio de la carne vacuna. La iniciativa, impulsada principalmente en la Patagonia, responde a un contexto económico donde el consumo tradicional cae y obliga a buscar opciones más accesibles. Algunos cortes de este nuevo protagonista del mostrador se ofrecen en torno a los $7.500 pesos argentinos por kilo, que sería cerca de las 5 luqitas en Chile, posicionándose como una opción más económica frente al clásico asado, ese que alguna vez fue rutina y ahora coquetea con el estatus de lujo, ya que está por sobre los 20 mil pesos argentinos.
El fenómeno no llega solo ni por capricho culinario: se vincula con un escenario marcado por las reformas económicas del gobierno de Javier Milei y el alza generalizada de precios, que han impactado directamente en los hábitos de consumo. A esto se suman factores productivos, como la crisis en la ganadería ovina y las dificultades para criar ganado bovino en ciertas zonas, donde el burro aparece como una especie más adaptable. Entre la sorpresa, el debate cultural y la resignación con sazón a cambio de menú, la irrupción de esta carne refleja cómo la economía no solo se discute en cifras, sino también en lo que termina llegando a la mesa. Ojalá lo que se sirva sea lomo y no otra parte del burro…