El mapa de riesgo cambió silenciosamente: el tabaquismo dejó de ser la principal causa de ciertos tumores de garganta, y hoy el protagonismo lo toma el virus del papiloma humano. En países occidentales, entre el 70% y 85% de estos diagnósticos se asocian a la variante VPH-16, que suele transmitirse durante el contacto sexual. El virus puede alojarse en las amígdalas y, si el sistema inmune no logra eliminarlo, con el tiempo puede provocar cambios celulares que derivan en cáncer.
Especialistas advierten que el riesgo aumenta con el número de parejas sexuales, siendo los hombres quienes presentan mayor probabilidad de desarrollar este tipo de tumores. En este escenario, la prevención gana protagonismo: la vacunación contra el VPH y el uso de métodos de barrera aparecen como herramientas clave para reducir contagios. Porque, aunque el tema suene incómodo, ignorarlo no lo hace desaparecer… y en este caso, la información también puede salvar gargantas.