Un estudiante del Colegio Adventista de Copiapó confesó haber sido el autor de la amenaza de tiroteo que generó un amplio despliegue policial y preocupación durante la jornada. El propio establecimiento confirmó que se trató de una falsa alarma, luego de que el alumno reconociera haber escrito el mensaje en el baño con el objetivo de evitar asistir a clases.
El caso quedó en manos del Consejo de Profesores, que evaluará las sanciones correspondientes según el reglamento interno. Tras el incidente, el colegio retomó sus actividades con normalidad, incorporando espacios de reflexión y diálogo sobre convivencia escolar y responsabilidad, en un episodio que movilizó recursos de seguridad y dejó en evidencia el impacto de este tipo de situaciones. Creo que se le fue de las manos la bromita…