Las quejas por el funcionamiento del transporte público volvieron a tomarse las redes sociales, donde usuarios reportaron esperas prolongadas y problemas con la frecuencia de buses en distintos puntos de Santiago. La situación generó una ola de reclamos digitales, instalando nuevamente el debate sobre la calidad del servicio en la capital.
Desde el Gobierno, el ministro de Transportes, Louis De Grange, descartó que exista una reducción en las frecuencias, asegurando que la operación se mantiene según lo planificado. Mientras tanto, las autoridades indicaron que se encuentran monitoreando el sistema para detectar posibles fallas, en medio de un escenario donde los usuarios siguen esperando… literalmente.