Nicole Delien, una joven de Pennsylvania, vive con el rarísimo Síndrome de Kleine-Levin, una condición que puede hacerla dormir hasta 19 horas al día. Según relató su madre, Vicki, su episodio más extremo se extendió por 64 días, período en el que prácticamente “desapareció” desde Acción de Gracias hasta enero. Durante estos episodios, solo despierta brevemente para comer en estado similar al sonambulismo, sin recordar nada después.
Aunque entre episodios aparenta estar sana, la enfermedad ha afectado significativamente su vida, haciéndole perder cumpleaños, viajes y momentos importantes. Incluso llegó a quedarse dormida durante un concierto de Katy Perry, quien tras conocer su historia la invitó a conocerla. El síndrome, que afecta principalmente a adolescentes y no tiene cura, provoca un impacto cognitivo considerable y mantiene a quienes lo padecen desconectados del entorno sin previo aviso. Justamente yo ando con un sueño…