Los caballitos de mar bailan cada mañana para fortalecer su vínculo
31 de Enero de 2026 Francisco González
Mientras usted pelea con la alarma del despertador, los caballitos de mar ya están protagonizando un despliegue coreográfico digno de la disco más prendida. Cada mañana, estas parejas de románticos empedernidos se encuentran para realizar un baile ritual que incluye cambios de color, giros sincronizados y el tierno entrelazado de sus colas prensiles. No se trata de una simple cortesía matutina; esta danza es una necesidad biológica para sincronizar sus ciclos reproductivos y reafirmar su vínculo monógamo, asegurando que ambos estén en la misma página antes de que la jornada marina se ponga seria.
A diferencia de lo que ocurre en el resto del reino animal (y ustedes), aquí el compromiso es total y las responsabilidades están felizmente invertidas. Este baile diario prepara el terreno para el evento principal: el momento en que la hembra deposita sus huevos en la bolsa incubadora del macho. Así, mientras ella se retira a descansar tras su aporte, es él quien asume el peso de la gestación, cargando con las guagüitas hasta el nacimiento. ¿Lindo o no?