Según proyecciones demográficas, hacia 2030 casi el 45% de las mujeres entre 25 y 44 años serían solteras y sin hijos, una tendencia que se concentra especialmente en países occidentales. Los datos se vinculan a transformaciones estructurales como el mayor acceso a la educación superior, el desarrollo profesional sostenido y una creciente independencia económica, factores que han ampliado las posibilidades de elección en la vida adulta femenina.
Los estudios indican que este fenómeno no responde a una crisis demográfica inmediata ni a una moda pasajera, sino a una reconfiguración social del proyecto de vida, donde la maternidad deja de ser un mandato automático y pasa a ser una decisión consciente, postergada o descartada. La tendencia refleja un cambio profundo en los tiempos, prioridades y expectativas, en un contexto donde las mujeres cuentan con mayor autonomía para definir su propio camino… Estoy notando un poco de nerviosismo en el público femenino.