Un estudio reciente reveló que el 46% de los chilenos no tomó vacaciones durante el último año por falta de recursos económicos, confirmando que el descanso sigue siendo un lujo para una parte importante de la población. El informe muestra que, más allá de las ganas de viajar o desconectarse, el principal obstáculo fue el costo asociado a salir de casa: transporte, alojamiento y gastos básicos hicieron que casi la mitad optara por no tomarse días libres.
El sondeo también indica que, frente a la imposibilidad de vacacionar, un 33% prefirió reducir su jornada laboral como forma alternativa de descanso, mientras otros simplemente continuaron trabajando sin pausas reales. Los datos reflejan que el problema no es la falta de interés en descansar, sino la presión económica constante, donde incluso tomarse vacaciones dentro del propio país se vuelve inalcanzable para muchos hogares.