La Federación Internacional de Esquí (FIS) ha expresado sospechas sobre posibles prácticas inusuales entre algunos saltadores de esquí para mejorar su rendimiento en competencia, incluyendo la idea de que ciertos deportistas podrían estar recurriendo a inyecciones de ácido hialurónico en el pene antes de las mediciones oficiales. Según reportes, este supuesto método buscaría alterar el tamaño de la zona genital para obtener trajes más holgados, lo que, en teoría, ofrecería una aerodinámica favorable para volar más lejos en las pruebas de salto.
Estas sospechas se enmarcan dentro de un contexto más amplio de preocupación por trampas relacionadas con la manipulación del equipo de competición, tras casos anteriores en que se detectó que equipos alteraron trajes para obtener ventajas. En respuesta, la FIS ha ajustado sus reglamentos, como la medición con escáner 3D de la zona genital para el diseño de los trajes, y trabaja en medidas adicionales para enfrentar lo que considera un “problema complejo” de cumplimiento de normas en el salto con esquí. ¿Prohibirán ganar por una cabeza?