En internet circula un video que logró lo imposible: que hacer deporte se vea imperdible. Se trata de una clase de yoga que, en lugar de silencio y concentración, se llenó de cachorros de Dachshund, conocidos mundialmente como salchichas, correteando entre las posturas de los alumnos.
El resultado es una mezcla entre ejercicio y terapia de ternura: estiramientos acompañados de lamidas y abdominales interrumpidos por patitas diminutas. Con asistentes así, dan ganas de hacer deporte más seguido…