Un simple masaje de apenas 10 minutos, realizado por alguien cercano como tu pareja, puede marcar una gran diferencia en el bienestar. Así lo revelan estudios recientes que muestran cómo este tipo de contacto no solo genera relajación emocional, sino que además reduce de manera significativa los niveles de cortisol, la hormona del estrés, en un rango de 20 % a 30 %.
Investigaciones comprobaron que un masaje exprés entre parejas activa el sistema nervioso parasimpático, responsable de inducir calma y recuperación. Estos hallazgos refuerzan que el contacto afectivo es un recurso natural, accesible y poderoso para cuidar tanto la salud física como la emocional. En otras palabras, la próxima vez que te sientas abrumado, tal vez la solución esté al alcance de las manos de alguien cercano.