Un australiano de 40 años hizo historia al convertirse en la primera persona en sobrevivir más de 100 días con un corazón artificial mientras esperaba un trasplante. Gracias al dispositivo BiVACOR, creado por el bioingeniero Daniel Timms, este hombre logró salir del hospital con un motor de titanio en el pecho, desafiando todos los límites de la medicina, así como lo hiciera Terminator.
¿Y qué hace tan especial a este corazón artificial? No tiene válvulas ni piezas mecánicas convencionales, sino que usa levitación magnética para bombear sangre de manera similar a un corazón real. Durante tres meses, este dispositivo lo mantuvo con vida hasta que finalmente, en marzo, encontró un donante compatible y recibió un trasplante exitoso. Estamos de nada de convertirnos en humanoides…