No, no se estaba engrupiendo de que tiene una abuela italiana a la que le dicen nona ni se puso bambina en su descripción de Instagram, sino que lo que le pasó a Althia Bryden, una británica de 58 años, es real.
“Síndrome de acento extranjero”, es lo que le habrían diagnosticado después de una serie de operaciones y procedimientos tras un complejo derrame cerebral: “Me siento como un payaso”, lamentó, aunque muchos quizás nos hemos sentido así por diversos motivos, probablemente nunca por despertar parlando italiano