Una pareja en Bourgoin-Jallieu, Francia, ha sido llevada a los tribunales por su vecina debido al canto excesivamente fuerte de su gallo, Ricco. Según la demandante, el canto del animal le provoca dificultades para dormir, falta de concentración y fatiga auditiva, lo que la ha llevado a tomar acciones legales luego de un intento fallido de mediación. La audiencia está programada para el 14 de enero de 2025.
Los dueños de Ricco aseguran que el gallo solo canta quince veces por la mañana y una vez más durante el día, y que ningún otro vecino se ha quejado. Para ellos, su hogar sigue siendo un entorno rural, aunque la demandante argumenta que el vecindario ha cambiado y ya no se considera parte del campo. Ahora, será un juez quien decida si el canto de Ricco cruza la línea de lo soportable en esta peculiar disputa vecinal.