Donald Trump, candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, protagonizó un curioso momento al servir papas fritas en un McDonald’s en Pensilvania. La inusual aparición del magnate tiene un trasfondo político: denunciar lo que él llama “la mentira” de Kamala Harris, quien afirmó haber trabajado en un restaurante de la cadena durante su juventud en 1983. Sin pruebas concretas, Trump aseguró que la actual vicepresidenta jamás trabajó en el lugar.
En medio de risas y cámaras, Trump afirmó que con sus 15 minutos de labor en la cocina del McDonald’s ya había “trabajado más que Kamala Harris”. Aunque la actividad fue vista como un show mediático por muchos, el republicano no perdió la oportunidad de usarlo como una crítica más en su disputa con Harris, quien no ha respondido a los señalamientos hasta el momento.