Un reciente estudio publicado en la revista Preventive Medicine sugiere que hacer ejercicio vigoroso cinco días a la semana podría retrasar el envejecimiento celular hasta nueve años. Investigadores de la Universidad Brigham Young (BYU) descubrieron que las personas que realizan actividades físicas intensas, como correr o deportes de alto impacto, tienen telómeros más largos, lo que protege mejor sus células del envejecimiento.
El estudio analizó muestras de ADN de casi 6,000 adultos y reveló que quienes mantenían un alto nivel de actividad física tenían telómeros comparables a los de personas biológicamente nueve años más jóvenes. Los resultados también mostraron que aquellos con un estilo de vida sedentario o moderadamente activo no experimentaron una mejora significativa, destacando que la clave para este efecto rejuvenecedor está en la intensidad del ejercicio.