Un estudio de Canine Cottages reveló que los perros no sólo entienden a sus dueños sino que también responden emocionalmente a sus palabras.
Cuando los dueños dicen “Te amo”, la frecuencia cardíaca de sus perros aumenta en un promedio del 46%, lo que indica entusiasmo.
Por el contrario, abrazar provoca una disminución del 23% en la frecuencia cardíaca, lo que muestra relajación.