Ana María Vera Mancilla, de 68 años, vivió un sorprendente giro en su vida al enterarse de que fue adoptada. La noticia la llevó de regreso a su ciudad natal, Punta Arenas, con la esperanza de encontrar más detalles sobre su origen. Vera, quien supo la verdad por pura casualidad, expresó su deseo de conocer a su madre biológica, quien tendría 83 años si aún estuviera viva. “Nunca imaginé que quienes me criaron no eran mis padres biológicos”, comentó Ana María, destacando la sorpresa y el impacto de su descubrimiento.
Según las investigaciones de Vera, su madre biológica provenía de una familia acomodada y quedó embarazada a los 15 años, una situación mal vista en 1956. Los abuelos de Ana María contactaron a un ginecólogo para que atendiera el parto, pero la bebé fue entregada inmediatamente a otra mujer. Ana María también descubrió que sus padres adoptivos la buscaron tras la muerte de su propio hijo a los seis meses de vida, lo que sumió a su padre adoptivo en una profunda depresión.