Dos científicas chilenas, llamadas Carmen Soto y Lida Fuentes, trabajan en la posibilidad de elaborar un super alimento saludable a partir de residuos orgánicos que son desechados al elaborar vinos y cervezas. Ya que son ricos en fibra y antioxidantes, estos podrían combatir enfermedades cardiovasculares, diabetes y obesidad.
Las investigadoras pertenecen al Centro Regional de Estudios de Alimentos Saludables (CREAS) de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV). Una de ellas explicó que en el equipo de investigación, de ocho integrantes, se trabaja desde hace años con los sobrantes de la agroindustria “con el propósito de generar un mejor aprovechamiento de distintas materias primas”.
Carmen Soto afirmó que los residuos obtenidos del vino y del proceso de producción de la cerveza “contienen una gran cantidad de compuestos llamados bioactivos, como antioxidantes y fibra dietética, que pueden ser aprovechados y no tienen porqué ir a un vertedero o sólo ser utilizados como alimento para animales o abono”