Una tendencia alarmante ha surgido en China, donde se practica la cirugía estética en mascotas para redondear sus orejas, imitando el icónico aspecto de Mickey Mouse. A pesar de su popularidad, varios veterinarios han condenado esta práctica, advirtiendo sobre las secuelas físicas y emocionales que puede causar a los animales.
El debate se intensifica a medida que un centro veterinario en Chongqing promociona abiertamente la operación de “orejas de Mickey” por un precio de 300 yuanes. Esta controvertida intervención, programada para el Año Nuevo Chino, ha generado preocupación entre defensores de los derechos de los animales y profesionales veterinarios, quienes denuncian el potencial daño que puede sufrir la salud y el bienestar de gatos y perros sometidos a esta práctica.