Myriam Bedoya, de 68 años, rompió su silencio de 15 días en coma después de que su fiel compañero, Dino, la visitara en el Hospital Universitario Nacional. El canino, con su incondicional amor, logró que Bedoya reaccionara al lamer su mano, sorprendiendo a todos en la habitación. Sin embargo, tras este conmovedor encuentro, Dino experimentó problemas de salud y falleció siete semanas después, dejando a todos impactados por el vínculo entre la mascota y su dueña.
El hospital, impactado por este acontecimiento, destacó la relevancia de las mascotas en el bienestar emocional de los pacientes. Jairo Pérez, director de la UCI del HUN, sugirió la presencia de animales en los hospitales como un factor crucial para la salud mental de los pacientes, resaltando la conexión única que existe entre las mascotas y las personas en momentos críticos.