¿Quién no ha sentido los estragos de una caña después de un fin de semana largo? Aunque no existe un remedio infalible para evitarla por completo, una experta nos comparte algunos consejos para minimizar sus efectos.
La clave está en la prevención: asegúrate de estar bien hidratado antes de empezar a beber alcohol y llena tu estómago con alimentos grasos de absorción lenta como carne, huevos o frutos secos. Además, intercala tragos de alcohol con vasos de agua para mantener la hidratación. Opta por bebidas con menor graduación alcohólica y, si eliges combinados, utiliza refrescos y zumos sin azúcar o light.