Un niño chino de 10 años se escapó de casa tras un reto de su madre por no hacer las tareas, dirigiéndose directamente a la comisaria y pedirle a los policías que lo ingresaran en un orfanato.
Luego de que los agentes utilizaran todo su poder de convencimiento, el niño les facilitó los datos de contacto con los que la policía se puso en contacto con su madre, que tras confirmar su discusión, demostró sorpresa pues nunca imaginó que su hijo huiría de casa para ingresar en un orfanato.
“Mi madre me regañaba todos los días por no hacer los deberes y se iba de casa”, se quejó el niño. “Me regaña para que estudie todos los días. Preferiría ir a un orfanato”.
La noticia conmocionó a los habitantes del municipio Chongqing, quienes interpretaron este hecho como un signo de una generación perezosa y de niños malcriados.
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