Casi tod@s usamos mucho el teléfono. Mucho más de lo que deberíamos. A veces nos damos cuenta y otras ni eso. Son horas. Y horas. Y horas perdidas…
Y es que vivimos en un mundo que a través de las redes sociales y el internet está totalmente interconectado y el smartphone es LA gran herramienta para lograrlo.
En este sentido, una de las aplicaciones más usadas en el mundo es Whatsapp y Chile, obviamente, no es la excepción.
¿Cómo usamos esta red social?
Según una encuesta hecha por la Agencia Jelly a cerca de 400 personas, se estableció que el 45% de los participantes reconoció que usa la red de mensajería más de 4 horas diarias y un 38% afirma que recibe entre 20 y 100 notificaciones al día.
Además, un 88% de los encuestados aseguró que usa Whatsapp para hablar con la familia; un 83% para hablar con amigos, eso pese a que el 54,3% reconoció que es habitual que surjan malos entendidos por esta vía.
Manu Chatlani, director ejecutivo de Jelly, habló sobre estos resultados y afirmó: “Más del 43% prefiere usar llamadas a través de esa plataforma de mensajería antes que llamar por teléfono. Decir que somos adictos a WhatsApp sería quedarnos cortos”.
¿Soy adicta o adicto a redes sociales?
Si la revisión del teléfono y redes sociales impide el normal desarrollo de tu vida y de tu trabajo, entonces es momento de que te replantees muchas cosas.
La psiquiatra de la Clínica U. de los Andés, María Inés Arriagada explica que es momento de ocuparse cuando la “pérdida de control en relación al uso de internet, donde la persona no es capaz de dejar de usarlo, e incluso puede presentar un gran malestar cuando no se encuentra conectado. Los datos sugieren que el tipo de activación en el circuito de la recompensa ante la gratificación al conectarse se asemeja al que provoca la adicción a sustancias. Cuando se llega a ese momento el cambio es aún más difícil”.
Por eso, entre algunos consejos que entrega la especialista para no llegar al punto de irse a la “B” están:
- Reconoce que tienes un problema. Si no se admite que tiene un problema no podrá disponerse a solucionarlo. Al reconocerlo pone en sí mismo la intención de superarlo, lo que es necesario para obtener algún resultado.
- Lleva un control del tiempo que está en cada red social. Puede hacerlo manualmente o usar varias aplicaciones que miden de forma automática el tiempo que se dedica a cada página web.
- Analiza el valor que aportan a su vida las redes sociales. ¿Le sirve de algo estar en redes sociales? ¿Aprende algo que le resulta interesante? ¿Puede mejorar su negocio o redes laborales? ¿Le aporta las conexiones que hace con otras personas?
- Establece un determinado momento del día para revisar redes sociales. Evita hacerlo en otro momento. Al entrar a las redes sólo cuando usted lo ha planeado, está mandando el mensaje a su cerebro de que usted es quien tiene el poder.
- Escriba en una hoja lo que podría hacer si dedicara el tiempo que está en redes sociales a otra actividad diferente. Leer, meditar, salir, hacer deporte o simplemente estar cara a cara con otras personas.
¿Crees que es momento de dejar un ratito de lado las redes sociales?