Facebook compró WhatsApp por 21.800 millones de dólares. Ahora la red social más utilizada del mundo, es dueña también del servicio de mensajería móvil internacional más popular, lo que empezó al tiro a preocupar a los usuarios de ambas plataformas.
El mayor miedo de los clientes, es la posible inclusión de publicidad, -como la que tiene Facebook– en WhatsApp, cambios estéticos que los puedan complicar, su privacidad y posibles futuros cobros.
Una de las gracias de WhatsApp es la gratuidad de su servicio, que cobra solamente una tarifa única de 0,99 dólar tras un año de uso de la aplicación, además de que no guarda registro o datos de sus usuarios, más allá de su número.
Pero Facebook, se comprometió a mantener la política de privacidad actual de WhatsApp y a no compartir los datos privados de sus usuarios. Además de que al menos, no existirán cambios en el sistema de mensajería, y ambos continuarán trabajando de forma separada.